5 de diciembre de 2014

Cinco consejos para ayudarte a leer la Biblia - Parte 2

(Este post es el segundo y último de la serie 'Cinco consejos para ayudarte a leer la Biblia'. Puedes encontrar la primera parte aquí)

En el post anterior, compartí con ustedes los primeros dos de cinco consejos que -pienso- pueden ayudarnos a llevar a cabo una mejor interpretación de la Biblia, en base a ciertos factores que solemos pasar por alto en nuestra lectura habitual. En esta ocasión, les quiero entregar los tres principios restantes.

3. Recuerda: Contexto, contexto, contexto


Así como Pablo no escribió sus cartas en el español al que estamos tan acostumbrados, él tampoco lo hizo dividiendo sus ideas en capítulos, ni sus oraciones en versículos. Estas separaciones en el texto de la Biblia fueron introducidas varios siglos más tarde para ayudarnos a nosotros los lectores, pero pueden convertirse en otro punto importante al que estar atentos en nuestra tarea exegética (interpretativa). Creo que Walt Russell identifica bien el problema en uno de sus artículos: "De alguna forma, pensamos que sólo porque este pequeño trozo de Escritura tiene un número de versículo en frente, este fue escrito como una unidad de pensamiento independiente. Nada podría estar más lejos de la verdad".

Como señalé anteriormente, la Biblia originalmente no se escribió utilizando versículos o capítulos. Los autores del Antiguo y Nuevo Testamento no tenían estas divisiones en mente al tratar de comunicar su mensaje. Por esta razón, existe un cierto riesgo al tomar e interpretar "trozos" de las Escrituras aisladamente, pensando que son verdades independientes y aplicables a cualquier situación. No siempre es así, y quizás la experiencia de algunos de ustedes respalde lo que dice el famoso refrán: "un texto sin un contexto se convierte en un pretexto". Algunos versículos o pasajes, sacados de su entorno natural, pueden usarse para justificar potencialmente cualquier idea.

Consejo: Las palabras de un pasaje están rodeadas de otras palabras, por lo tanto, aprendamos a darnos el tiempo de estudiar esta relación. Ya que los versículos están rodeados de otros versículos, entendamos cómo se afectan, o cómo se explican entre ellos. Dado que cada capítulo tiene un contexto, intentemos seguir la línea de pensamiento del autor a lo largo de todo el libro, para entender qué es lo que está tratando de decirle a sus lectores. El explorar los alrededores de esa porción bíblica que queremos entender puede iluminar aspectos y detalles que podríamos haber ignorado fácilmente leyendo de otra manera.


4. Ten en cuenta el tipo de texto estás leyendo


Si bien es cierto que una mirada a los distintos libros de la Biblia nos muestra una unidad muy especial en cuanto a su tema central, creo que ninguno de nosotros afirmaría que el libro de Crónicas y el de Apocalipsis son parecidos en la forma de comunicar su mensaje. Los Salmos y la carta a los Romanos no siguen el mismo patrón, ni Lamentaciones y el evangelio de Lucas clasificarían en la misma categoría, ¿verdad?

Esta forma particular en que cada autor bíblico se expresa es lo que se llama el estilo o género del texto. El género es otra variable importante al momento de comprender adecuadamente lo que estamos leyendo, porque nuestra interpretación debe acomodarse a la forma en que el autor se ha expresado. No podemos leer de la misma manera una profecía (que se caracteriza por contener muchos símbolos, ilustraciones y lenguaje figurado) y una carta pastoral (que contiene un lenguaje principalmente literal). La Biblia está compuesta por una diversidad de libros, entre los que encontramos narraciones históricas, registros legales, canciones, poemas, enseñanzas y testimonios personales, y cada una de estas categorías tiene sus propios recursos literarios, estructuras, perspectivas e intenciones al comunicar su mensaje. ¡Sería un error leerlas todas igual! Por eso, resulta importante tener en cuenta el estilo del texto que estamos leyendo si queremos interpretarlo de manera correcta.


5. Acércate con la actitud correcta


Finalmente, es importante notar que la calidad de una interpretación no sólo depende de que trabajemos correctamente con el mensaje (en este caso, el texto bíblico), sino también de que el receptor (quien lee la Biblia) tenga una disposición apropiada. No todas las interpretaciones erradas son causadas por tener poca familiaridad con el lenguaje, el intentar buscar significados ocultos o el pasar por alto el contexto o el género del texto. A veces, el problema está en uno mismo.

Cuando una persona se acerca a la Biblia con la intención de justificarse a sí misma en sus conductas o creencias actuales, es donde aparece el riesgo de empezar a realizar una eiségesis del texto. Es este tipo de motivación lo que causa que, en vez de intentar comprender el mensaje bíblico, terminemos ajustándolo para que confirme nuestras ideas establecidas (algo que Jim Wallace llama "leer la Biblia con los lentes de tus propios deseos") Obviamente, no hay edificación en esto.

Si queremos comprender el mensaje de las Escrituras, necesitamos acercarnos a ellas con la actitud correcta. Aquí es donde virtudes como la humildad, el sincero deseo de aprender y el amor por Dios y Su Palabra pueden hacer mucho, manteniéndonos atentos y receptivos al significado real de lo que estamos leyendo, y ayudándonos a evaluar (¡incluso desafiar!) nuestros conceptos a la luz de este significado.

Creo que se puede escribir mucho más sobre este tema, ya sea profundizando estos principios o incluyendo otros adicionales. Sin embargo, confío que estos cinco consejos, incluso en esta forma general, nos animarán a ser más cuidadosos y diligentes cuando estemos frente a la Biblia, y eso nos será de provecho espiritual.




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2 comentarios:

  1. me parece muy bien, creo que la actitud debe siempre ser "buscar lo que Dios quiere de mi" y no "lo que yo quiero de Dios"

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  2. Así es... se puede parafrasear de varias maneras, pero la idea es la misma: una buena actitud para interpretar la Biblia es la de buscar que Dios me enseñe Su manera de pensar, en lugar de querer que Él simplemente confirme la mía.

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