28 de abril de 2017

Leyendo a los Testigos - Parte 11: Un Hijo a la Altura de Su Padre

(Este post es parte de la serie Leyendo a los Testigos. Puedes encontrar la serie completa aquí)

Muy bien, volvamos a lo nuestro después de ese pequeño "break temático" de comienzo de año. Nos encontramos estudiando el libro ¿Qué Enseña Realmente la Biblia? de los Testigos de Jehová, para poder entender de primera mano sus creencias y su fe, y nuestra serie se ha detenido durante un buen tiempo en el capítulo 4, que ellos dedican a Jesús. Mi idea es que cerremos el estudio de este capítulo en este post, para no quedarnos estancados.

Por si no lo habían notado, es oficial: la página 41 es con mucha ventaja la más controversial de todo el libro, hasta ahora. Afirmación tras afirmación, los Testigos nos han planteado en pocos párrafos la imagen que tienen de Jesús: un ser espiritual creado por Dios, muy especial y muy querido por Él, pero que sólo ocupa el título de "Hijo" como un rango de honor. Sin embargo, hemos encontrado que la Biblia no entrega muchos argumentos para su posición, respaldando en lugar de eso las creencias cristianas tradicionales. ¿Será así en esta ocasión también? Leamos a los Testigos y comprobémoslo.

(Recuerden que pueden seguir la lectura en línea o descargar el libro en esta dirección).


Lo Errado (5): El Problema de "Primogénito", Otra Vez


Siguiendo su discusión acerca de las características de Jesús como el Hijo de Dios, los autores señalan:

"Otra cosa que lo hace especial es el hecho de ser el “Hijo unigénito” (Juan 3:16). Esto significa que es el único a quien Dios creó directamente." [1]

Esta interpretación de los Testigos sin duda es ambiciosa. El significado natural de la frase en español es simplemente "el único hijo nacido", pero de alguna manera ellos llegan a la idea de que significa no sólo "el único creado" (que sería un equivalente), sino el "único creado directamente". ¿De dónde salió tanta información? La respuesta parece estar en la teología de los Testigos, más que en la Biblia.

Como podemos ver, la idea de creación directa e indirecta no está en ninguna parte del texto en Juan 3:16 o en su contexto inmediato. En realidad, esta es una interpretación que se basa en la forma en que los Testigos leen Colosenses 1:15-16, afirmando que Jesús fue un ser creado (debido a que se le llama "primogénito de la creación") y también Isaías 64:8, sosteniendo que todas las criaturas de Dios son Sus hijos en un sentido figurado. Sin embargo, como en la parte anterior ya criticamos estas interpretaciones por ser erróneas, no hay razón alguna para creer lo que nos dicen los autores en este punto. La mayor debilidad de esta interpretación es precisamente que depende de otras enseñanzas cuestionables.

Lo anterior no quiere decir que esta idea no tenga sus propias debilidades. En particular, esta forma en que los autores interpretan "unigénito" (griego
monogenes) tiene el mismo problema que descubrimos en el caso de "primogénito", esto es, que ellos fuerzan su significado al imponer el concepto de "creación" en una palabra que naturalmente se refiere a "nacer" o "concebir" [2], en un contexto (Juan 3:14-18) donde no se está utilizando lenguaje figurado o simbólico, sino bastante literal. Por esto, ya que en este pasaje el evangelista (Juan) no está relatando una visión profética, o un proverbio o parábola, no hay razón para pensar que "hijo unigénito" signifique algo tan distinto a su significado natural.

Lo Errado (6): ¿Colaborador o Creador?


Los autores continúan, en la misma línea anterior:

"[Jesús] También es el único que colaboró con Jehová en la creación de todas las demás cosas (Colosenses 1:16)." [3]

Los Testigos tratan de reforzar su forma de entender "unigénito", haciendo una referencia a esta "colaboración" que Jesús hace en la creación. De esta manera, Él sería un hijo único porque es el único con ciertas características, y -aunque suene sorprendente- está afirmación no es tan descabellada bajo ciertas circunstancias (ver nota [2]).

El problema es que el pasaje en Colosenses no dice lo que los Testigos afirman que dice. Pablo no está diciendo aquí que una vez que Jesús fue creado, Él y el Padre se repartieron el trabajo y colaboraron para crear "todas las demás cosas". Este texto afirma algo mucho más radical: que todo lo que fue creado y todo lo que comenzó a ser, fue creado y comenzó a ser
en Jesús. Él estuvo antes que cualquier criatura celestial u objeto material. Él fue el medio indispensable para que la creación -toda la creación- comenzase a existir, y siga existiendo cada día, como lo indica el contexto más cercano:

"Todo fue creado por medio de Él y para Él. Y Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en Él subsisten" (Colosenses 1:16-17)

Juan es más claro aún en su Evangelio:


"Todas las cosas por Él fueron hechas, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho" (Juan 1:3)

En una forma revolucionaria, el Hijo de Dios que los apóstoles nos presentan aquí es más que una criatura colaboradora. El Hijo de las páginas del Nuevo Testamento no forma parte de lo que "ha sido hecho", sino que "es antes de todas las cosas" tal como el Padre lo es. Su papel en la creación es tan vital que Juan no duda en asignarle el papel de Creador de todo, superando con creces la idea que los autores tienen de Él. Ya no estamos hablando de una criatura, porque la Biblia identifica al creador de todas las cosas como Dios:


"Dios... hizo el mundo y todas las cosas que en él hay" (Hechos 17:24)

"[...] el que hizo todas las cosas es Dios" (Hebreos 3:4)

Ahora, existe un motivo más para afirmar que Colosenses 1:16 no es como los Testigos lo presentan. Cuando vemos el pasaje completo (vv. 15-20) en su Traducción del Nuevo Mundo, nos daremos cuenta de que la fuerza de estos textos se ve eclipsada, pues cada vez que se habla de "todas las cosas", esta versión inserta una palabra adicional y cambia el texto a "todas las [otras] cosas". La pregunta del millón es: ¿Es eso lo que dice el texto? La respuesta es "no", y los Testigos lo han admitido públicamente. La razón de cambiar el pasaje es para hacerlo calzar con el resto de sus enseñanzas:


"Pero debemos armonizar estos versículos con todas las otras escrituras que [muestran que] Jesucristo fue el Hijo de Dios y una creación Suya. Así que la palabra griega [para 'todos'] debe ser traducida aquí en el sentido de 'todos los otros'" [4]

No obstante, en lo que llevamos recorrido de la serie aun no hemos encontrado ninguna afirmación biblica que nos diga claramente que Jesús fue creado por el Padre, y las que se nos han presentado son muy cuestionables (en el mejor de los casos) o sencillamente erroneas. Esta "armonización" de los Testigos, por lo tanto, no tiene mucha base en donde apoyarse.


Lo Errado (7): Personas Distintas, la Misma Gloria


Concluyamos examinando una tercera afirmación controversial de esta página:

"Al Hijo unigénito ni siquiera se le ocurrió tratar de igualarse a su Padre. La Biblia enseña claramente que el Padre es mayor que el Hijo (Juan 14:28; 1 Corintios 11:3). Solo Jehová es el “Dios Todopoderoso” (Génesis 17:1). Por consiguiente, no tiene igual." [5]

Muy bien, revisemos la evidencia que los Testigos nos presentan. Ellos afirman que Dios es más grande que Jesús basados en dos pasajes, pero uno de ellos en realidad no apoya su argumento. Leamos el texto en 1 Corintios:


"Pero quiero que sepan que Cristo es la cabeza de todo hombre, y que el hombre es la cabeza de la mujer, y que Dios es la cabeza de Cristo." (1 Corintios 11:3, RVC)

Sin duda, es cierto que Cristo (ya sea desde la perspectiva cristiana o la de los Testigos) es superior a un hombre. Pero ¿quiere decir también este pasaje que el hombre es superior, más "humano" o más valioso que la mujer? Claramente no; el mismo contexto del pasaje nos enseña que esto de "ser cabeza" no es un asunto de naturaleza o valor, sino de función y autoridad (vv. 8-12). Por esta razón, la relación de autoridad entre el Padre y Cristo no impide que ambos tengan una naturaleza divina, de la misma manera en que el hombre es "cabeza" de la mujer, pero ambos comparten la naturaleza humana y son igualmente valiosos.

Por otro lado, en Juan tenemos la siguiente admisión de Jesús:


"Si ustedes me amaran, se habrían regocijado de que voy al Padre, porque el Padre es mayor que yo." (Juan 14:28, RVC)

Si el Padre es más grande que el Hijo, entonces ¿es posible para Jesús igualarse a Dios? La respuesta "no" de los Testigos es correcta, pero sólo si se parte desde la idea de que es imposible que Jesús sea Dios hecho hombre. Pero si esta suposición es falsa, y la Encarnación {link} es verdad, eso significa que Jesús es tanto hombre como Dios, y se relaciona de dos maneras diferentes con el Padre: en Su humanidad es inferior a Él (como cualquiera de nosotros), mientras que en Su divinidad es igual a Él. Por lo tanto, este pasaje no implica necesariamente lo que los autores afirman, es decir, que Jesús no puede igualarse con el Padre.

De hecho, en este blog ya hemos visto por lo menos cuatro pasajes donde el Señor hace precisamente eso. Aunque Él nunca declaró explícitamente "Yo soy Dios", sí lo expresó a través de Sus mensajes y Sus obras, afirmando ser cosas que sólo Dios puede ser, y haciendo cosas que sólo Dios puede hacer. En esta misma serie hemos encontrado otros testimonios acerca de Jesús que sólo pueden ser interpretados como afirmaciones de divinidad, un conjunto que acabamos de agrandar cuando señalamos que Jesús tiene la característica divina de existir antes de todo, y ser Creador de todo. Al contrario de lo que piensan los Testigos, las páginas de todo el Nuevo Testamento afirman esta igualdad del Hijo con el Padre en cuanto a la naturaleza divina.


Así termina nuestro examen del capítulo 4 del libro. No es todo lo que se puede decir acerca de la enseñanza de los Testigos en estas páginas, pero después de cubrir las afirmaciones relacionadas con la personalidad y atributos de Jesús, los resultados son los que hemos visto durante estas últimas partes de la serie: interpretaciones que tienen base bíblica en cierta medida, pero fallan en captar el alcance y la profundidad de los pasajes interpretados. Y sin duda, esto es especialmente importante en el caso de la identidad de Jesús.

Nuestra próxima parada es el capítulo 5 del libro, titulado "El rescate, el mayor regalo de Dios". Quizás no tuvimos un post o serie especial de Semana Santa, pero presumo que esta discusión sobre la salvación y la obra de la cruz lo compensará bastante bien.




Referencias

[1] Testigos de Jehová, ¿Qué Enseña Realmente la Biblia? p. 41

[2] Monogenes tradicionalmente se considera compuesta de los términos mono, "único" y gennasthai, "hacer nacer". Sin embargo, el teólogo James White, junto a un creciente número de estudiosos del griego, sugiere que existe una mejor traducción de monogenes, donde la raiz genes no proviene de gennasthai sino de ginomai, un verbo que entrega la idea de "ser" en un sentido único. De esta manera, monogenes no sería "único nacido" sino "único (en su tipo)" (James White, The Forgotten Trinity, pp. 201-202, nota al pie 27).

[3] ¿Qué Enseña Realmente la Biblia? p. 41, paréntesis míos.

[4] Testigos de Jehová, "Further Enrichment of Understanding", en la edición de la Atalaya del 15 Octubre de 1950, p. 396, paréntesis míos.

[5] ¿Qué Enseña Realmente la Biblia? p. 41




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