21 de marzo de 2014

Conociendo al Jesús histórico - Parte 2: Las supuestas "versiones anteriores" de Jesús


(Este post es el segundo de la serie 'Conociendo al Jesús histórico'. Puedes encontrar la primera parte aquí, la tercera aquí y la cuarta parte aquí)

En el post anterior, comenzamos una serie que busca responder algunas de las preguntas que podrían surgir sobre la naturaleza histórica de Jesús, especialmente en este tiempo en que nos acercamos a la celebración de Semana Santa.

En esa ocasión, al considerar la objeción del Jesús inexistente, mencioné brevemente que esta teoría no tiene la capacidad de explicar lo que conocemos actualmente sobre el origen del cristianismo. ¿Cómo hacemos nacer a la Iglesia del primer siglo sin el Cristo que presenta el Nuevo Testamento? Bueno, para intentar responder a esta pregunta, hay personas que han decidido cambiar un poco el ángulo del asunto, moviendo el foco desde un "Jesús inexistente" hacia un "Jesús mitológico", justamente como lo plantea la película Zeitgeist. Este es el tema que trataremos en este post.

Podríamos decir que el miticismo (creo que acabo de inventar esa palabra jeje) es el paso lógico siguiente a la duda sobre el Jesús histórico. Quienes se identifican con esta idea piensan que Jesús nunca existió, y -esta es la parte innovadora- que la imagen de Él que encontramos en el Nuevo Testamento es una mezcla de distintas características de dioses o semidioses de otras culturas anteriores al cristianismo. Naturalmente, como vimos la vez pasada, todo esto tiene como base la negación del registro de la Biblia como evidencia histórica.

Nuevamente quiero decir que el propósito de esta serie es dar una vista panorámica a cada tema, por lo cual no estudiaremos a fondo los supuestos paralelos que los miticistas dibujan entre Jesús y otros personajes. En lugar de eso, quiero ofrecerles algunas razones generales de por qué esta objeción no tiene validez.


El Nuevo Testamento muestra a un Jesús histórico


Como dije en un post anterior, una de las características distintivas de la Biblia es que no tiene reparos en hablar de historia. El hecho de que las disciplinas actuales den testimonio de su veracidad y precisión en este aspecto la coloca lejos de cualquier revelación o relato mitológico.

En particular, la imagen de Jesús en el Nuevo Testamento está en contraste con la de sus supuestos antecesores: Él nació, desarrolló Su ministerio y murió en puntos específicos de la historia; tuvo contacto con personajes reconocidos como Herodes o Poncio Pilato; caminó por ciudades de Judea y Galilea del primer siglo, etc. Cristo cumple con las características de una persona real, más que las de una figura ficticia.


Algunos paralelos necesitan más trabajo


Entre los candidatos favoritos de los miticistas para precursores de Jesús tenemos a Horus, el dios egipcio del cielo (aunque hay varias alternativas para elegir en cuanto a su identidad) y Mitra(s), el dios solar de Persia adoptado por Roma, a quien ya les había presentado. Algunos de ellos han planteado paralelos del tipo "Horus/Mitras nació de una virgen, al igual que Jesús" u "Horus/Mitras tuvo 12 discípulos, como Jesús". Sin embargo, debemos estar atentos a las declaraciones de este tipo, porque frecuentemente tienen poco sustento y algunas son claramente falsas. Por ejemplo, en este caso Isis, la madre de Horus, no era virgen: tuvo relaciones sexuales -otra vez, hay varias versiones del hecho- con Osiris para concebir a Horus [1][2], mientras que Mitras nació de una roca [3]. Las figuras divinas asociadas a Horus son cuatro -sus 4 hijos- [4], mientras que Mitras sólo tenía dos acompañantes [5].

También es necesario estar atentos porque no siempre los supuestos paralelos tienen base en el cristianismo. Como hemos visto, no hay razón para tomar en cuenta el supuesto "Horus/Mitras nació el 25 de diciembre igual que Jesús", porque probablemente Jesús no nació en esa fecha.


No puedes separar al Mesías del Antiguo Testamento


Aquí entramos en un tema más profundo. Una de las debilidades más grandes del miticismo consiste en ignorar el contexto cultural y religioso en que se origina el cristianismo. En este caso, el Nuevo Testamento que presenta a Jesús como el Cristo (el Mesías, el Rey prometido de los judíos) tiene tras sí todo el Antiguo Testamento, virtualmente lleno de profecías y símbolos que identifican a este personaje.

Desde el lugar donde debía nacer y Su línea genealógica, hasta las circunstancias que marcarían Su vida y Su muerte, el Mesías se encuentra ampliamente descrito en los libros del Antiguo Testamento. Quienes somos cristianos, sabemos que éste es -precisamente- el tema central de la Biblia. Por lo tanto, resulta sinceramente impensable que un grupo de personas pudiera crear un personaje basado en mitologías paganas que al mismo tiempo cumpla todo lo que el Antiguo Testamento exige del Mesías. Es un marco demasiado estrecho. De hecho, es astronómicamente estrecho [6].


Falta de capacidad explicativa, toma dos


Como lo mencioné antes, el intentar explicar el nacimiento de la Iglesia a través de una persona ficticia no resulta sencillo desde una perspectiva miticista. ¿Por qué los discípulos inventarían o adoptarían una historia que los haría ganar poco y los haría perder todo? ¿Cómo se difundió este Mesías fabricado en una cultura tan hostil a las tradiciones extranjeras como la judía? ¿Cómo explicamos la conversión de un enemigo como Pablo? ¿Por qué se expandió tan rápido el cristianismo en el lugar donde era más fácil refutar los supuestos dichos y hechos de Jesús? Y, principalmente, ¿cómo explicamos que los primeros discípulos estuvieran dispuestos a morir antes que renunciar a su testimonio? ¿qué convirtió a un grupo de pescadores y gente corriente en predicadores sin miedo, dispuestos a recorrer todo lugar sin preocuparse de nada más?

Un "Jesús mitológico" no me parece una respuesta adecuada.


Coincidencia no implica copia


Incluso si quisiéramos darle el beneficio de la duda a muchos de los paralelos que se proponen entre Jesús y otras divinidades, el caso no iría mucho más lejos. El hecho de que existan similitudes entre dos hechos históricos no necesariamente implica que uno de ellos deriva del otro. Un ejemplo clásico es la novela "Futility" de Morgan Robertson, que narra el hundimiento de un barco llamado "Titán", supuestamente insumergible, debido al choque contra un iceberg. ¿Suena familiar? Lo más curioso, es que este libro se escribió 14 años antes de la tragedia del Titanic. Sin embargo, nadie cree realmente que el Titanic sea una conspiración o una derivación de la historia del Titán.

Coincidencia no implica copia. Una cosa es probar similitudes entre Jesús y otras figuras divinas, otra muy distinta es probar que la cultura judía "importó" a su Mesías para dar origen al cristianismo.

No es un examen exhaustivo, pero pienso que estos puntos, las características históricas del Nuevo Testamento, los paralelos deficientes propuestos, la ignorancia del contexto del Antiguo Testamento, la falta de capacidad explicativa de la teoría y la lógica incorrecta que se aplica, entre otros, son buenas razones para descartar la perspectiva miticista. Más adelante, seguiremos considerando otras variantes para el origen del Jesús histórico, así que espero que sigan conmigo en esta serie.




Referencias

[1] Edward A. Wallis Budge, Legends of the Egyptian Gods, p.179

[2] Plutarco, Moralia, pp.49, 93.

[3] Manchester U. Press, Mithraic Studies: Proceedings of the First International Congress of Mithraic Studies, p.173.

[4] Arthur Aufderheide, The Scientific Study of Mummies, p.258

[5] Roger Beck, Planetary Gods and Planetary Orders in the Mysteries of Mithras, p.26

[6] Peter W. Stoner, Prophetic Accuracy - Science Speaks. La posibilidad de que sólo 8 de las profecías mesiánicas se cumplan en una persona es de 1 entre 10 elevado a la 17ava potencia (uno entre cien mil billones).

Lecturas Recomendadas

Zeitgeist, the Movie - Always Be Ready

Evidence for Jesus and Parallel Pagan "Crucified Saviors" Examined - Phil Porvaznik

Dear Sam Harris, It Doesn’t Matter If Others Made Claims Similar to the New Testament Authors - Matt Rawlings 

The Reasonable Expectations That Cause Mythologies to Resemble Jesus - Jim Wallace 



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1 comentario:

  1. muy bueno, creo que es necesario poder plantearse estas situaciones, mas allá de lo que la gente pueda decir, tenemos evidencia real de que Jesús realmente existió, y no veo porque la religión judía inventaría una maraña de cosas (antiguo testamento) para generar una religión que no están dispuestos a seguir.

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